Pese a que la formación de empleados, mandos intermedios y mandos superiores debe seguir siendo una prioridad en tiempos de crisis, lo cierto es que la mayorÃa de empresas, dentro de sus planes de reducción de costes, han recortado también esta partida. Para hacer compatible inversión y rentabilidad, la opción más adecuada es revisar todos los cursos de formación que se imparten tradicionalmente a los empleados con el objetivo de valorar si su contenido e impacto son los adecuados y reorientar y fortalecer la formación a los colectivos “crÃticos” (como los comerciales o el personal de atención al cliente). Asà lo refleja el informe “El estado de la formación en España”, elaborado por la consultora Elogos. Éstas son sus principales conclusiones:
- Las empresas redujeron en 2008 el número de horas de formación por empleado, tendencia que se está acusando todavÃa más en 2009. Ahora, las empresas optan por cursos de menor duración, más intensivos y que ofrezcan una mejor preparación a un coste inferior. La ventaja es que, debido a la crisis, se pueden encontrar cursos que se adaptan a estas exigencias.
- Como media, el 72% de los empleados de las empresas españolas recibe algún tipo de formación. En 2008 la media de horas de formación por empleado fue de 32 horas/año y las empresas se gastaron 370 euros anuales por trabajador.
- Por contenidos, las áreas de formación más importantes actualmente para las empresas son tres: liderazgo y habilidades, atención al cliente y formación corporativa y técnica (conocimiento de productos).
- El desarrollo del liderazgo es el área donde las empresas esperan realizar proyectos de formación más significativos en términos de inversión, relevancia estratégica y número de participantes. Los grandes proyectos de habilidades directivas son sobre todo de mandos intermedios, un colectivo cada vez más crÃtico. La tendencia del mercado se concreta en proyectos tipo “Escuela de mandos”, que ofrecen casi todas las consultoras de formación.
- El diseño del curso (metodologÃa, equipo de formadores…) sigue siendo el elemento más valorado por las empresas como primer argumento en la decisión de decantarse por un proveedor.
- Después del diseño, las empresas valoran especialmente la innovación (nuevos materiales, uso de nuevas tecnologÃas, incorporación de elementos gráficos…) y cada vez tienen menos peso las referencias de otras empresas que hayan contratado el mismo curso. Además, las empresas se fijan especialmente en cursos que ofrezcan contenidos adaptados a su sector de actividad.
- El e-learning cada vez goza de mayor aceptación por parte de las empresas como modalidad formativa, frente a la tradicional de tipo presencial. En España, el e-learning supone el 16% de la formación, y si se suma la modalidad e-blended (la que combina e-learning con actividades presenciales) el porcentaje llega al 21,9%.
- Es aconsejable que las empresas vayan introduciendo el uso de nuevos espacios virtuales, los desarrollos 2.0 y las plataformas de gestión, ya que permiten integrar la comunicación y la gestión de la información y ponerla al servicio de la formación y el desarrollo de los empleados.
En definitiva, a la hora de diseñar la formación de los empleados en la situación actual hay que buscar los cursos que más se adecúen a las necesidades particulares de la empresa: potenciar las habilidades de la fuerza de ventas, aumentar la motivación, fortalecer el liderazgo y desarrollar las competencias que la compañÃa considere “crÃticas” para salir airosos de la crisis y estar preparados para cuando ésta termine.







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