Un incremento de los salarios que no tenga en cuenta la realidad de la crisis y de las empresas causará una pérdida de competitividad, con la consiguiente destrucción de un mayor número de puestos de trabajo, mientras que una polÃtica de moderación salarial es la mejor garantÃa para mantener el empleo, según ha destacado la CEOE. La entidad considera que los incrementos salariales para 2009 deberÃan alcanzar, como máximo, el 1%. Además, cuando se pacten cláusulas de garantÃa salarial éstas deben permitir no sólo una incidencia positiva en los salarios, cuando el IPC previsto sea inferior al real, sino también la repercusión negativa cuando lo supere, como sucedió en 2008. Por otra parte, y en los casos en los que las empresas y sus sectores de actividad necesiten la no aplicación salarial del convenio respectivo, la CEOE considera que deberÃa ser suficiente la acreditación de la previsión de pérdidas en 2009 para poder ejecutarla.







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